Una protesta gremial de aeonavegantes, que reclaman la aplicación de la cláusula gatillo acordada en paritarias, generó la reprogramación de 57 vuelos de Aerolíneas Argentinas afectando a 7 mil pasajeros en todo el país.

El reclamo aglutina a varios gremios, como los pilotos agremiados en APLA y UALA, los técnicos de APTA, personal de tierra nucleados en APA y UPSA. El ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, calificó de «intempestiva» la medida gremial de trabajadores de Aerolíneas Argentinas y apuntó a los dirigentes sindicales que «no comprenden que la Argentina está cambiando». La empresa, a través de un comunicado, señala que los inconvenientes ocurren por «las asambleas comenzaron a partir de las 7 de la mañana. Por esa razón, la empresa debió cancelar hasta el momento 57 vuelos, aquellos que debían realizarse antes de las 10 de la mañana. Dadas las características de la medida, la operación no podría normalizarse antes de esa hora».