Lejos de sorprenderse por el rechazo que manifestaron varios grupos de bonistas a la propuesta realizada por Argentina, relacionada con el nuevo cronograma de pago de bonos que plantea una quita del 62 % en los intereses y un 5,4% del capital, el ministro de Economía, Martín Guzmán señaló que era esperable una primera negativa en las negociaciones. El funcionario señaló este martes en declaraciones a El Destape, que se está “en un proceso en el cual la otra parte busca presionar para que la Argentina ofrezca más”, para aclarar seguidamente que “ofrecer más no se puede porque no es sostenible y eso es algo que no vamos a hacer”.

La propuesta del gobierno conlleva una quita de 41.600 millones de dólares entre capital e interese y debe reunir el 75% de adhesión para ponerla en marcha. De no lograrlo el país formalizará un default que ya arrastra, implícitamente, desde el año pasado bajo la administración de Mauricio Macri.

Entre los tenedores hay cinco grandes grupos que especulan con tener casi un 30% de los bonos. Tres de ellos son los que adelantaron la negativa. Uno, Fidelity Investments, ya se plantó y frenó la negociación que en febrero había planteado Kicillof para extender unos meses un bono de la provincia de Buenos Aires. Se trata de un grupo conducido por Abigail Johnson, de 58 años, nieta de lo creó en Massachusetts, en 1946.

La Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) aprobó este lunes la documentación enviada por la Argentina para emitir deuda en Nueva York. Los fondos especulativos tienen un plazo de 20 días para expedirse. Un período en el que seguirán negociando sabiendo que el default no es una cuestión deseable por el gobierno, pese a que no deja de ser una salida que permitirá volcar el dinero que se iba a destinar a la deuda al mercado interno. Algo que resultó positivo en los años iniciales del mandato de Néstor Kirchner.