Unas cincuenta líneas de colectivos se mantienen este martes sin funcionar por la protesta de sus trabajadores en contra de la actual conducción de la Unión Tranviarios Trabajador (UTA) a cargo de Roberto Fernández. Este lunes hubo un intento de copamiento de la sede central del sindicato, ubicada en el barrio porteño de Balvanera, que derivó en enfrentamientos. Un sector opuesto a Fernández, conducido por Miguel Bustinduy, ingresó al edificio de la UTA generando destrozos y una bataola que dejó heridos.

Bustinduy criticó con dureza a Fernández señalando que le había dado la espalda a los choferes en conflicto de la empresa DOTA (Doscientos Ocho Transporte Automotor S.A.), que nuclea más de 40 líneas de colectivo, entre ellas la 60, y anunció que “el paro de 50 líneas de colectivos continua por mejoras salariales y el rechazo a dos despidos de un trabajador de la compañía que tiene fueros gremiales”. Además, señaló, “se impone de manera urgente una recomposición de los haberes porque ya no alcanzan para comer”. Adentro del edificio Roberto Fernández se atrincheró señalando, ante algunos cronistas que lo abordaron, “tomaron el gremio, lastimaron a todos, estoy arriba del techo. Si suben, los mato a fierrazos”.

Las líneas que estan en conclicto son: 5, 6, 7, 8, 9, 10, 20, 21, 23, 24, 25, 28, 31, 44, 50, 51, 56, 57, 74, 76, 79, 84, 91, 99, 101, 106, 107, 108, 117, 130, 135, 146, 150, 161, 164, 168, 177 y 188.