El presidente de la AMIA, Ariel Eichbaum, renovó este sábado el pedido de justicia por el esclarecimiento del atentado contra la mutual judía, del que se cumplen mañana 26 años, al aseverar que, desde entonces, «vivimos en impunidad», reclamó al Estado que «redoble los esfuerzos» en ese sentido y advirtió que Hezbollah sigue siendo una «amenaza del presente».

La explosión que destruyó el edificio sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina ocurrió a las 9,53 del 18 de julio de 1994, y provocó la muerte de 85 personas y la mutilación y heridas de otras 300.

El presidente Alberto Fernández recordó también este sábado la trágica jornada de 26 años atrás señalando: “Por la memoria de las 85 víctimas del atentado a la AMIA, la búsqueda de verdad y justicia es un imperativo moral que debe unirnos a todos contra la impunidad. Fueron muchos años de frustraciones. Los argentinos tenemos una deuda que debemos saldar”.

En septiembre de 2001, después de seis años de investigación judicial, llevada adelante por el juez Juan José Galeano, comenzó el primer juicio oral. Se inició con un expediente de 320 cuerpos, con 80 mil fojas en donde se vuelcan más de 1900 declaraciones testimoniales, 80 indagatorias, 130 ampliaciones de esas indagatorias, los informes de 400 teléfonos intervenidos y otros 430 informes presentados por el Servicio de Inteligencia del estado. En este primer juicio se produjeron testimonios que incriminaban seriamente al juez Galeano, lo que terminó provocando su desplazamiento el 1 de diciembre de 2003.

El juicio finalizó con la absolución de todos los acusados y la revelación de un amplio encubrimiento en el que estaban involucrados el propio juez de la causa y dos de los tres fiscales, las más altas autoridades del país incluyendo al presidente de la Nación Carlos Menem, el presidente de una de las principales organizaciones de la comunidad judía argentina Rubén Beraja, la policía y los servicios de informaciones. El fallo fue hecho público el 2 de septiembre de 2004, y la sentencia con los fundamentos del mismo dictada el 29 de octubre de ese mismo año. Finalmente, el juicio fue declarado nulo a raíz que se acreditó que hubo un pago a Telleldin realizado por el juez Galeano para inculpar a policías bonaerenses como parte de la conexión local. Seis años después, la Corte Suprema confirmó la nulidad de la causa, pero convalidó la acusación contra Telleldín, y dispuso que se haga un nuevo juicio por la entrega de la camioneta.

Telleldin fue condenado a tres años y seis meses de prisión por haber cobrado 400 mil dólares para acusar falsamente a integrantes de la Policía bonaerense como las personas que recibieron la camioneta. El ex juez Galeano fue condenado a seis años de prisión por los delitos de peculado, prevaricato, privación ilegal de la libertad agravada, encubrimiento y violación de medios de prueba. En ese juicio hubo absoluciones para el ex presidente Carlos Menem, el abogado Víctor Stinfale; el ex comisario Jorge “Fino” Palacios, el ex titular de la DAIA Rubén Beraja y el ex agente de inteligencia Patricio Finnen.

Un nuevo juicio, que está en curso por estos días, afronta Telleldin bajo la imputación de ser partícipe necesario en la concreción del atentado, algo que él niega señalando que vendió la camioneta sin saber que el objetivo final sería cargarla de explosivos para volar la sede de la AMIA. El mes pasado comenzó en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 3 de Capital Federal, integrado por los jueces Javier Feliciano Ríos, Andrés Fabián Basso y Fernando Canero.

En 2004 el presidente Néstor Kirchner decidió crear una fiscalía especial, con presupuesto exclusivo, dedicada solamente a investigar el atentado de la AMIA. Puso al frente de la misma a un juez, Alberto Nisman, integrante de la comunidad judía.  La tarea de Nisman fue decepcionante, pese a los recursos que tenía no logró ningún mínimo avance en los 10 años que estuvo al frente de la investigación, hasta su muerte en enero de 2015.