El Torneo Preolímpico Americano de Remo que se realizará en Río de Janeiro del 4 al 6 de marzo tendrá participación de botes argentinos. Una de las remeras de nuestro país será Milka Krajlev –integrante del doble par junto a Evelyn Silvestro- quién analizó, para la web de la Secretaría de Deportes de la Nación, las chances del equipo nacional compuesto por cuatro botes

“El equipo argentino está muy bien. Los cuatro botes están fuertes y ojalá podamos mostrar este buen momento que estamos transitando. En el doble somos seis países que competimos por tres lugares, mientras que hay otras cinco plazas para los single. Los cuatro estamos para llevarnos el oro, pero lo incómodo es que si pasa eso sólo dos podrán viajar a Tokio y en ese caso se definiría por un ranking interno”, explicó a Milka krajlev quien también habló de “la incomodidad” que representa que sólo puedan clasificarse dos, un bote masculino y otro femenino, a los Juegos Olímpicos de Tokio.

La remera olímpica en Atenas 2004 y Londres 2012 prosiguió: “Nuestro único objetivo es ganar y en Tokio estar en una semifinal, eso significaría meternos ente los 12 mejores del mundo. Conseguir un diploma olímpico (estar entre los ocho) ya sería una medalla dorada para nosotras”.

Tras su preparación en Potrerillos, Mendoza, su concentración en Tigre y su posterior puesta punto en Brasil; el equipo preolímpico argentino de remo se juega su clasificación con los botes del single y del doble par ligero, en ambas ramas. Sol Ordás y Axel Haack competirán en single, mientras que Evelyn Silvestro junto a Milka Krajlev y Alejandro Colomino con Carlo Lauro lo harán en el doble par.

Krajlev, medallista de plata y bronce en los Juegos Panamericanos de Lima 2019, dejó su última reflexión: “Sol en el single también está con muchas posibilidades de llevarse la dorada y lo mismo pasa con los botes masculinos. La competencia es lo que nos mantiene vivos, activos, motivados. Por eso tenemos una gran ilusión, nosotros nos mantuvimos enfocados en un año difícil. Hoy se está cumpliendo lo que tanto necesitábamos, competir. Una ilusión por la que nos venimos levantarnos todas las mañanas desde que empezó la pandemia».