Funcionarios del Gobierno recibieron a empresarios del país buscando acordar pautas de convivencia que permitan ponerle freno a la inflación. Santiago Cafiero definió el encuentro que se realizó en el Museo del Bicentenario como un «diálogo franco para reconstruir la Argentina». En la construcción de acuerdos el gobierno se había reunido previamente en el mismo lugar con la dirigencia sindical.

El Jefe de Gabinete fue quien abrió el encuentro apuntando a la necesidad de «hacer más vigoroso todo el enclave exportador argentino», asegurando que es la intención de la actual administración del país «establecer un acuerdo político y social entre los distintos sectores. Por eso esta convocatoria», sosteniendo que «no existe una sociedad que se realice solo desde el Estado, pero tampoco una que se realice solo desde el mercado».

Al concluir el encuentro el ministro de la Producción, Matías Kulfas, dijo que la reunión fue constructiva, pero que el Gobierno mostró firmeza al exponer sus objetivos macroeconómicos: «Continuar con el camino de desinflación, que el año pasado fue de 20 puntos y que este año se busca converja en lo que dice el presupuesto. Además está el gran objetivo de que el salario le gane a la inflación».

La convocatoria contó con la asistencia de 34 empresarios que, entre otras compañías de primera línea, representaron a YPF, Ternium, Arcor, Acindar, Molinos Ríos de la Plata, Nestlé, Unilever, Ledesma, Danone y Toyota, a quienes se sumó el presidente de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal), Daniel Funes de Rioja. Además, asistieron directivos de Procter&Gamble, Granja Tres Arroyos, Jazmín Chebar, Bayer, Loma Negra, Vasa, Newsan, TN Platex, Aluar, Asu, Dow Quimica, Elea, Unipar Insupa,Transclor, Tetrapak, ABC, Arauco, Mondelez, Bridgestone, Camarco, Cervecería Quilmes y Gador.