La polémica movilización convocada para este lunes por un sector de Juntos para el Cambio ha generado miradas contrapuestas dentro de la alianza que gobernó el país hasta diciembre último. La titular del PRO, Patricia Bullrich, se instaló como principal promotora de una protesta que no termina de tener consignas de peso que justifiquen la presencia masiva de gente en la calle en medio del pico que está teniendo la pandemia en estos días.

Macri festeja la iniciativa desde las playas europeas y Elisa Carrió expresó su deseo que sea masiva. El radicalismo también se alinea a la idea de expresarse en las calles, aunque lo hace sin demasiada exposición. Desde el histórico partido de Alem e Yrigoyen hubo tímidas expresiones ligadas a congraciarse y así mantener exposición mediática en los medios que son los principales convocantes de la protesta. El actor radical, Luis Brandoni, fue quien se manifestó de manera más frontal con un video difundido en redes. Más tarde, quien fuera diputado nacional por la UCR, prefirió minimizar su acompañamiento señalando que él no era quien convocaba, “solo me sumo a una expresión social”. Otro radical, Ferrán Quirós desde su lugar como Ministro de salud de la ciudad estuvo lejos de desalentar la tóxica movida al señalar “es saludable mentalmente que la gente se exprese”.

El sector de Juntos para el Cambio que desalentó la juntada comunitaria de este lunes tuvo referentes importantes. El Jefe de Gobierno porteño se despegó de la movida asegurando que no estará. Diego Santilli señaló que no le parecía oportuno el momento y el legislador provincial Daniel Lipovesky aseguró: «Creo que desde la oposición no debemos ni impulsar ni participar de la marcha»