Un informe de la Unión Industrial Argentina resalta la dureza con la que golpeó el neoliberalismo de los últimos cuatro años en la industria nacional. Durante ese período la industria decapitó 170.000 puestos de trabajo, se trata del número más alto que registra esta reestructura productiva de nuestro país. La gestión de Mauricio Macri instaló un modelo destructivo del trabajo argentino cuyos resultados, mirando hacia atrás, no tienen registro que lo iguale. Algunos detalles de ese informe señalan lo siguiente:

1) El empleo registrado cayó en noviembre por 15º mes consecutivo, afectado por la delicada coyuntura económica del 2019. La variación fue de -0,2% interanual (23,4 mil puestos de trabajo menos).

2) Este desempeño fue explicado principalmente por la caída del empleo asalariado privado, que se contrajo -2,5% i.a. (luego del -2,6% i.a. de octubre). El incremento de la otras modalidades de empleo no alcanzó a compensar el número final (monotributistas +3,2% i.a. y asalariados públicos +1,3% i.a.).

3) Al interior del empleo asalariado registrado, la industria continuó entre los sectores de mayor caída, en un escenario de muy baja producción (en el acumulado enero-noviembre el IPI-CEU se contrajo -6,9% i.a. y se ubica en el nivel más bajo en 10 años).

4) La contracción del empleo industrial fue del -4,4% i.a. (-49.645 puestos menos). Sin estacionalidad, la caída mensual del empleo asalariado industrial fue de -0,5% (-5.184 puestos), Respecto de noviembre de 2015 la caída acumulada fue de -13,5% (-170.166 puestos).

5) También se destaca la baja en el sector de la construcción, que en los últimos meses fue el sector con mayor caída mensual del empleo registrado. La baja fue de -1,7% mensual sin estacionalidad (-6.965 puestos) acumulando una merma de 37.706 puestos en comparación a noviembre de 2018 (-8,3% i.a.).