Por el Rosquero

Ingresé casi a los codazos, aprovechando el entusiasmo de los presentes que demoraban en sentarse excitados por el acontecimiento. Así pude escurrirme y ocupar una de las 520 butacas de la sala Neruda del siempre coqueto complejo La Plaza. Es el lanzamiento de Ampliar un espacio amplio con múltiples agrupaciones y espacios políticos que, impulsando a Victoria Donda como candidata, están dispuestos a desplazar a Rodríguez Larreta de la Jefatura de Gobierno. A la vieja usanza, con birome y agenda al tono, como recomendaba el siempre recordado Américo Barrios, me propuse no perder de vista a ninguno de los presentes. Que otra cosa podía hacer, sin copetín de bienvenida y con el estómago pasando factura por la falta de almuerzo, mi tarea era clara, anotar el nombre de los más notables en la presentación, y husmear lo suficiente para saber cómo viene el armado de una de las dos listas (¿acaso habrá una tercera?) que el peronismo porteño tendrá en las primarias de agosto. Fue una presentación aggiornada a la época con luces de colores, discursos cortos, imágenes de fondo para acompañar la presentación de cada uno de los oradores, los consabidos aplausos y expresiones eufóricas a tono de la jerarquía del nombrado. Como corresponde al ritual peronista (aunque no todos los presentes lo sean, absorbo aquello que el general solía decir con cierta dosis de humor y realidad: al fin y al cabo, todos son peronistas) el acto comenzó con horario partidario, una hora y media después de lo indicado. Raperos verborrágicos se antepusieron a los discursos. Se mezclaron entre la gente. Fue una novedad bienvenida por los presentes. En primera fila un invitado especial, Alberto Fernández, encuadraba el espacio con la bendición de la best seller Cristina Fernández. Siguieron varios discursos y cerró Donda, la única que tiene certeza de cuál es su lugar en Ampliar: precandidata a Jefa de Gobierno. “Es ahora porque no es momento de ser neutrales”, sentenció con firmeza argumentando que “la sociedad construyó este momento en el que podemos dar un paso adelante como generación, sepultar la ciudad donde la alegría se secuestró para el marketing”. También recordó que habita en “la ciudad donde 8 mil personas duermen en la calle, es la ciudad de nuestras pesadillas no la de nuestros sueños”. Su vestido rosa también se adecúa a los tiempos dejando la atención puesta en sus palabras más que en su siempre armónica figura. “La unidad nos hace fuertes, pero la diversidad nos hace invencibles”, aclamó en un intento de inyectar mística y una forma de recordar que, si bien el peronismo es la locomotora de este tren, los vagones que están detrás reúnen a diversas fuerzas del campo nacional y popular. Muy cerca suyo Victor Santa María, el mandamás del PJ local, asintió de buen grado. Pino Solanas levantó el brazo de la Donda, hubo aclamación.

“¿Cómo sigue esto?”, pregunté a un interlocutor que sabe mucho de estas cuestiones, tordo el tipo y con años de rosca. “Será un cierre de lista complejo, todos quieren estar arriba”. Ninguna novedad. No conforme con semejante indefinición, insistí con impaciencia para que el compa largue algo más de prenda. “Pino podría ser cabeza para diputados y Gabriela (Cerruti) en senadores. Claro que todo está verde todavía”. Después, se sentó junto a mí para entrar en un diálogo de comidillas. “No me operes”, le adelanté. Largó una carcajada y dejó caer el paquete de papas fritas a un lado, mi vista se fue con ellas. Frunciendo el ceño me confesó mostrando ciertas dudas, “para la legislatura están bien posicionados Barroetaveña, Cafiero, Thea y Conde”. Agregó algunos datos más, pero perdí la atención. Escrudiñé el interior de la bolsa de papas fritas. El borde de una de ellas asomó a mi vista, un acto reflejo tentó al índice y medio de mi siniestra. Unidas las falanges, elevaron con destreza de hambre, la más grande y bella papa frita engullida con tanta velocidad como placer. Los aplausos ahogaron el sonido crujiente de la ocasión y por algunos segundos mi estómago dejó de rugir. No fue gran cosa, pero suficiente para permitirme poner atención a quienes estaban presentes, tomen nota: Víctor Santa María (titular del PJ), los diputados nacionales: Victoria Donda (Somos), Gabriela Cerruti (Marea Ciudadana), Leo Grosso (Movimiento Evita), el senador nacional Fernando Pino Solanas (Proyecto Sur), los legisladores porteños Santiago Roberto (Peronismo por la Ciudad) y Andrea Conde (Nuevo Encuentro); y los dirigentes Claudio Lozano (Unidad Popular), José Campagnoli (Nuevo Encuentro), Matías Barroetaveña (Participación x la Ciudad), Elizabeth Gómez Alcorta (la abogada de Milagros Sala), Francisco Cafiero (Peronismo x la Ciudad), Lucrecia Cardoso (Peronismo x la Ciudad), Eduardo Valdez, Carolina Brandariz (Movimiento Evita), Daniel Santoro, Beto Pianelli (Metrodelegado), Jonathan Thea (Seamos Libres), Laura Velazco (Somos), Milciades Peña, Belén Spinetta (PTP), Julio Guarido (Partido Intransigente), María Eva Koutsovitis (Unidad Popular), Guillermo Rocha (Movimiento Popular de Liberación), Jorge Meneses (Descamisados), Ofelia Fernández (Patria Grande) y Jorge Elbaum (Llamamiento Judío Argentino).