Renunció al Banco Mundial su economista en jefe Penelopi Goldberg (foto). Lo hizo después que el organismo se negara publicar un informe suyo donde señala que la Argentina enfrenta una crisis autoinflingida. Un plan que tuvo dos autores intelectuales: la administración Macri en la Argentina y la gestión Christine Lagarde en el FMI, quienes desarrollaron una estrategia para permitir la fuga de capitales. El gobierno de Cambiemos levantó las barreras a la salida de divisas del país y el FMI no le exigió que hiciera nada al respecto antes de desembolsar el dinero, contradiciendo al artículo VI de su estatuto, como remarcó la Vicepresidenta Cristina Fernández.  Goldberg también comprueba que cuando el país recibía asistencia financiera del exterior, crecían los desembolsos con picos en los depósitos de ese origen en bancos de Suiza.