Intentó ser una convocatoria de despedida y terminó siendo una marcha del odio la convocada por Mauricio Macri este sábado en la Plaza de Mayo. Varios miles de personas se reunieron en un sector del histórico paseo porteño respondiendo al llamado del presidente saliente, se acercaron para escuchar sus palabras de despedida que fueron escasas (9 minutos) y de un pobre contenido político, acaso sea esta una identidad aglutinante para este sector de la población. Los asistentes se inclinaron a plantear consignas antiperonistas, cargadas de un odio lacerante.

Miles de personas que fueron a vitorear a Macri pese al fracaso rotundo de su gestión, pese a llevar al 41% de los argentinos a la pobreza; pese a provocar con sus políticas económicas el cierre de 60 mil Pymes; pese a llevar los niveles de desocupación a dos cifras; pese a haber duplicado la inflación anual que recibió en 2015; pese al endeudamiento de 180 mil millones de dólares , dejando vencimientos de 52 mil millones para el próximo año; pese a haber abandonado a su suerte al submarino Ara San Juan; pese a los 84.010 millones de dólares que se fugaron con guiño del Banco Central en estos últimos cuatro años; pese a haber querido meter por decreto dos jueces en la Corte Suprema de Justicia; pese a modificar con otro decreto la ley de blanqueo de capitales permitiendo que lo hagan sus propios familiares y socios de sus emprendimientos….la lista de los pese a es muy larga, demasiada para aceptar que esos miles fueron a vitoear realmente al fracaso de Macri. En realidad, fueron a gritar su odio y advertirle al gobierno entrante que están listos para boicotear sus acciones desde el 11 de diciembre como muestra el volante que acompaña la nota, con una de las tantas consignas convocantes.