En la sede de la Confederación Sudamericana de Fútbol, en Asunción, se reunieron los presidentes de River, Rodolfo D’Onofrio y de Boca, Daniel Angelici, con el titular de la entidad, Alejandro Domínguez. Al finalizar la misma un comunicado de la entidad señaló que la final se desarrollará en el exterior entre los días 8 y 9 de diciembre. 

Una versión asegura que el encuentro se jugará en la capital de Paraguay el 9 de diciembre, pero esto no fue confirmado aún. El Presidente de River fue enfático en su momento afirmando que se debe jugar en Nuñez con público. La presión sobre D´Onofrio son muchas y están relacionadas a las sanciones que podría recibir River por su responsabilidad en los ataques al micro que trasladaba a los jugadores de Boca (hubo piedras arrojadas cuando ingresaban al estadio), y a las 300 entradas oficiales encontradas en allanamientos realizados por la Policía en la casa de reconocidos barras de River. Esto último demostraría una conexión entre ellos y la dirigencia del club que lo expone a una sanción económica y deportiva. Es por eso que Dominguez dejó flotando la posibilidad de una sanción, asegurando que espera un fallo del tribunal de disciplina. El titular de la CONMEBOL no respondió preguntas de los cronistas presentes.