Villa San Roque, una antigua casona emblemática de Olivos que, por su refinado estilo arquitectónico, no pasa inadvertida puede ser demolida. Es un verdadero símbolo, una magistral pieza de la mejor arquitectura urbana diseñada por el ingeniero italiano Icilio Chiocci hacia principios de 1920 que por estas horas se encuentra bajo amenaza de ser vendida, y con destino incierto. Ubicada en Corrientes y Azcuénaga casi frente a la estación Olivos, podría ser demolida para dar paso a emprendimientos inmobiliarios que ya arrasaron con la belleza arquitectónica que cubría buena parte de esta zona del partido de Vicente López. El temor a otra pérdida tiene razón de ser toda vez que el actual intendente, Jorge Macri, ha mostrado una verdadera vocación de dar curso a infinidades de excepciones municipales en beneficio de grandes emprendimientos inmobiliarios. Organizaciones vecinales dan cuenta que ya hay más de 450 excepciones que permitieron este verdadero atentado a la cultura local. Según destaca el diario regonal de la zona norte, Lo Nuestro, agrupaciones vecinales, alertadas por la venta de San Roque (valuada en 1,5 millones de dólares) han salido a fijar posición en defensa del medio ambiente y de la costa de Vicente López. “Lo que más nos preocupa es mantener el patrimonio”, comentó Flavia Affanni, doctora en Historia del Arte y presidenta de la Asociación Civil Pro Vicente López (PROVILOP), que junto a Convivencia Urbana, Unidos por el Río y la Agrupación Intervecinal del Puerto de Olivos, transita hace más de 15 años las calles del distrito intentando frenar el “desguace ambiental del cual es víctima Vicente López”, tal cual confiaran en su momento, el ex concejal Carlos Roberto (PS) y el dirigente Néstor Bachés. “Nuestra aspiración, de máxima, es que la Municipalidad la adquiera para hacer un museo o un centro cultural. De mínima, solicitamos que obliguen a quienes la compren a que no modifiquen su fachada ni la amplíen”, detalla Affanni. Si bien han juntado firmas y llevado el reclamo a los estrados oficiales, aún aguardan respuesta. Es tan fuerte el valor arquitectónico y cultural de San Roque que, además que el ingeniero fuera reconocido y ponderado por las actuales autoridades municipales, ha sido motivo de estudios en la UBA. Y fue la arquitecta Ana Gómez Pintus quien tomó como tesis doctoral a los trabajos del italiano Icilio Chiocchi.