La delegación del FMI que visitó la Argentina acompañó el razonamiento del gobierno nacional al concluir que la deuda contraída por la gestión Macri en los últimos años «no es económicamente ni políticamente factible» pagar la deuda a los bonistas privados, lo que abre la puerta a la negociación con ellos. No solo eso, también respaldó las primeras medidas económicas tomadas por el Gobierno. Semejante definición fue bienvenida por las actuales autoridades nacionales. El propio presidente Alberto Fernández ni bien se enteró de estas definiciones del FMI señaló a través de un twitter: “Celebro que el FMI reconozca la posición argentina respecto de los procesos de endeudamiento. Si todas las partes demuestran voluntad de acordar, podremos volver a crecer, honraremos nuestros compromisos y volveremos a tener una Argentina de pie”.

Los representantes del FMI no solo se refirieron a la deuda que tiene nuestro país, de 44 mil millones de dólares, con el organismo. Fueron más lejos señalando que por su reestructuración se debe hacer en base a “una contribución apreciable de los acreedores privados”. Una clara consideración apuntando a extender plazos con una quita del volumen total de la deuda con los bonistas.