En el tramo final de la Copa América el futbol acrecentó la sombra que lo persigue y lo liga a malas artes para manejar resultados. Varios planteles dejaron trascender su mirada crítica a los arbitrajes y a la utilización del VAR, el sistema que permite a los jueces rever jugadas polémicas en un televisor ubicado a un lado del campo de juego.

Desde la selección argentina este domingo, después del triunfo ante Chile (2-1) por el tercer puesto, se volvió a la carga con las criticas relacionadas al encuentro ante Brasil (fallos y no revisión de jugadas que fueron penales) e inclusive con lo sucedido este sábado que dejó una polémica expulsión de Messi y el chileno Medel. El técnico Scaloni había declarado después del partido con Brasil: «Jugamos contra 70 mil personas y 8 tipos de negro» al referirse sobre el arbitraje de Zambrano. Hoy, Leo Messi salió con los tapones de punta cuando le preguntaron por la final de la Copa que mañana tendrá como protagonista a Perú y Brasil sugiriendo que «está todo armado» para que Brasil salga campeón. Sobre su expulsión comentó que lo sucedido con Medel es un roce habitual en un partido, “a lo sumo era para una amarilla”, y aclaró: “Lo que dije (después del partido con Brasil) pasó factura. No fui al podio porque no debemos ser parte de la corrupción y la falta de respeto. Estábamos para más, no nos dejaron estar en la final. La corrupción y los árbitros no permiten que la gente disfrute y el fútbol se arruina”. Esta expulsión con roja directa (la segunda en toda la carrera deportiva de Messi) derivará en su impedimento para estar en próximos partidos de la selección dentro del calendario FIFA, que serán los correspondientes al inicio de la eliminatoria mundialista que comenzará en marzo del año próximo.